amantes

(Extracto)

Son cinco minutos, la vida es eterna en cinco minutos.
Te recuerdo, Amanda. Vícto Jara.

¿Me quieres?

Siempre la misma pregunta, la misma cantinela, el mismo corrido. La pinche margarita: ésta sí, ésta no.

¿Cuántas veces tengo que decírtelo? No me arrepiento de haberte amado, como se suele decir, incluso más que a mí mismo. Así me enseñaron o así lo aprendí [...]

® Pendiente de Edición

Safe Creative #1008287164285

  • Share/Bookmark

Tags: , , , , , ,

5 comentarios   Comments

 

memento mori

mujer flotando

A Yayo…

Como decíamos ayer… Toda despedida trae consigo una bienvenida. Este año también estará cargado de muchas de las dos. La más evidente es decirle adiós a un año en el que ha habido de todo, intentando no olvidar nada, ni lo bueno ni lo malo, todas las cosas que hacen que estemos aquí y seamos como somos. Y esperar de este, ya tan maltratado por temido, 2009 lo mejor posible. Mucho mejor que esperar a ver que nos pasa, habría que poner de nuestra parte para que nos pasará lo que deseamos Aún así recuerda que eres mortal y que, por lo tanto, vas a morir. No descubro nada nuevo, lo sé; pero, lo cierto, es que tendemos a olvidar que puede ser en cualquier momento.

Lo ideal sería que nos llegara haciendo algo que deseamos, y si puede ser, haciendo algo por los demás, o sea, por nosotros mismos al fin y al cabo.

Esta foto te la dedico a tí, Yayo, que tanto te gustaba la fotografía. Allá dónde sea que estés espero que sigamos discutiendo y aprendiendo. Tranquilo que ya me encargo yo de seguir destrozando las canciones de Silvio en el karaoke. Esta última lección no era necesaria, pero, por esta vez llevabas toda la maldita razón. La perra gorda pa ti.

  • Share/Bookmark

Tags: ,

8 comentarios   Comments

 

Viajero Oviedo en "Nota del Editor"

Cuando leía Gallimard me trasportaba, inevitablemente, a París, a Montparnasse, al cementerio de Cronopios, y acababa borracho de Absenta.

Al leer Porrúa, cruzaba —dependiendo de su estancia circunstancial— el Atlántico y se sumergía en las recónditas aguas del Zócalo, y se cogía a la Malinche y terminaba, invariablemente, tomando Mezcal en Coyoacán. Seguir leyendo …

  • Share/Bookmark

Tags: , , , ,

6 comentarios   Comments

 

El domingo fue un día triste; o sea, un domingo. No de esos soleados, tipo playa con tortilla de papas y arena, ni con tiempo de pateras.

Casi llovió, casi de noche. Desde mi oficina, cuando salí a respetar la estúpida ley anti-tabaco, comtemplaba la catedral iluminada y no sentí el más mínimo remordimiento por no saber quién moderaría el debate del lunes, el gran show televisado después de trece años.

El mismo lunes, cumpliendo con mis cotidianeidades, repetí la escena, y tampoco sentí nada por no ser uno de los millones de tele-españolitos que estaban viendo y no mirando, oyendo y no escuchando lo que fuera que esos dos tipos tenían que decir.

Por eso, hoy las encuestas no hablaban de mí. Sé que tampoco me traían noticias tuyas.

Por otra parte, es lo más lógico del mundo, porque siempre me he negado a contestar preguntas para que unos funcionarios saquen sus cuentas. Y, sin embargo, ayer hubiera hecho una excepción. Mejor dicho, hoy. Si algún encuestador me hubiera preguntado sobre quién ganó el debate, no me hubiese atrevido a mentirle. Le hubiera contado la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

El debate lo ganamos todos los que tuvimos la suerte de no verlo ni escucharlo. Lo ganó el tipo que estaba acostado sobre un cartón en la Plaza de las Ranas, el gato que cruzó la Plaza del Pilar Nuevo, mi mano alcanzando tu pelo mientras te sentabas a horcajadas sobre Faycan o los que colgaban el cartel de cerrado por hoy, por fin, en el Hotel Madrid con la sonrisa de siempre y la conciencia tranquila, ajenos a las estadísticas.

  • Share/Bookmark

Tags: ,

0 comentarios   Comments