Terminando el capítulo XII de su novela —¡quinientas páginas!— no pudo evitar que una mueca le deformara la comisura de los labios al escuchar las doce campanadas en el reloj de la catedral.

Que el día concluyera justo cuando estaba escribiendo la palabra Fin tenía que ser una señal de algo. También la coincidencia de que esa fuera la fecha límite para participar en aquel prestigioso concurso de novela.

Ordenó las hojas formando un paquete que no sólo era, sino que parecía una novela de verdad, la primera de toda su vida. Seguir leyendo …

  • Share/Bookmark

Tags: ,

2 comentarios   Comments

 

Amarrada en "Teoría de la autodestrucción"

Esto no tiene nada que ver con la metaficción —por más que quieras o necesites  —por favor que alguien— te la meta. Ni con más ficción que la que existe en tu enferma, triste, pobre, limitada, inútil, estúpida, disminuida imaginación. Punto y aparte.

Que una vez (vaya a saber cualquier dios por qué motivo) te hayan publicado (bueno, tampoco vamos a mentir como tú ¿no? Te publicaron porque te cogiste al profe el último día del taller, porque estaba tan borracho que tu insípida, triste, pobre, limitada, inútil, estúpida cháchara le pareció casi incluso qué más da, interesante; o por follar) algún cuento (tú que tanto sabes de cuentos cotidianos: tú que tuviste que mentir a todo dios y a toda virgen y a todo cristo para que te creyeran normal, sana) en alguna antología (deberías de elegir a quien te coges, a lo mejor —a lo peor—, un día de estos cuando yo me haya muerto te publican algo con tu nombre) no te da derecho, más que en tu insípida, triste, pobre, limitada, inútil y estúpida imaginación a llamarte escritora.

Punto y seguido.

(Ups, perdón. ¿Qué no coincide la grafía con el signo metalingüístico? ¿So what?) Seguir leyendo …

  • Share/Bookmark

Tags:

1 comentario   Comments

 

MSN en "Big Brother, Little Sister"

(Extracto)

Ese día madrugó un poco más que de costumbre. Los niños no entendieron el porqué tenían que levantarse cuando aún era casi de noche. Es como si no hubieran dormido, como si fuera, otra vez, la hora de bañarse, cenar y acostarse [...]

® Pendiente de Edición.

Safe Creative #1008297169997

  • Share/Bookmark

Tags: ,

3 comentarios   Comments

 

Como decíamos ayer… seguimos con otra pregunta que podemos resumir, de manera más o menos poética, en el ya eterno dilema de si existen o no las famosas (o dichosas: es cuestión de opiniones, como veremos) musas.

El proceso creativo es un tema tan personal e íntimo que, nuevamente, no vamos a llegar a ninguna conclusión dogmática y menos aún plantear recetas mágicas ni descifrar trucos, porque, en verdad, no hay ni recetas ni trucos que sean válidos o nos puedan valer a todos por igual o en el mismo momento. Por suerte sí contamos con gran cantidad de las llamadas poéticas personales o teorías de varios autores sobre el acto de crear.Adolfo Bioy Casares en "¿Inspiración o sudoración?"

«El arte de escribir cuentos es un poco como el arte del cocinero. Escribimos para el paladar, para ser agradable a quien lee. Claro que las recetas solas no sirven. Son las astucias del cocinero, el cierto don que hace comprender qué es la “cantidad suficiente” de algo». Nunca probé un platillo preparado por Bioy, pero su cuento «Margarita o el poder de la farmacopea» les dejará un regusto en el paladar de su acervo literario que jamás podrán olvidar, como esos sabores que volverán una y otra vez. No deja de ser una certero paralelismo comparar el arte culinario y el literario, pues hasta el mejor chef es incapaz de preparar el mismo plato exactamente igual, ni aun siendo su creador, porque nunca somos los mismos y, como suele decirse, el cariño es el principal ingrediente de toda receta magistral, como el amor por lo que se hace es un condimento imprescindible en la literatura. Seguir leyendo …

  • Share/Bookmark

Tags: , ,

2 comentarios   Comments

 

In memorian en "Qué hacías tú cuando..."

In memoriam

No sé por qué me suena un poco a tópico de teleserie norteamericana la típica pregunta de: «¿Qué hacías tú cuando mataron a Kennedy?»», por ejemplo. Sin embargo —debe ser cosa de la edad, ahora que hay tantas de las que ya han pasado más de veinte años—, empiezo a recordar momentos históricos que uno ha ido viviendo. Unos cuantos.

La muerte de Franco, de la que recuerdo poco más que ese día no hubo colegio y que pensaba que el resto del país estaba igual de contento que yo por el mismo motivo. Ahora comprendo que su alegría llevaba cuarenta años esperando. Seguir leyendo …

  • Share/Bookmark

Tags: , , ,

6 comentarios   Comments

 
Página 2 of 5812345102030...Último »