L.I.S (12)
dic 15
2009

La otra estuvo ligeramente complicada. Veremos que pasa esta vez…
“Participamos en el mismo sistema que los hace crecer. Ya nada es blanco o negro. Hay una enorme nada gris en la que todo es una mierda y sólo importan los beneficios. Y si un par de miles de personas salen jodidas a nadie le importa, porque no son más que unos negritos que viven en el culo del mundo, ¿no es verdad?.”

L.I.S. (10)
nov 27
2009

Por si alguien llega de nuevas (o como viejas tradiciones) a este blog y se pregunta que siginifica L.I.S., tal vez pueda servirle el enlace a la entrada dónde se empezó este Juego de Letras la primera de Las Investigaciones Salvajes. Para un desmemoriado como yo, en un principio iba a resultar demasiado difícl, pero, como pudimos comprobar, el primer misterio fue resuelto sobre la marcha.
Es cierto que el objetivo de este entretenimiento no es otro que el de estimular a la lectura, y es posible que se esté cumpliendo. Por mi parte, ya he descubierto autores que desconocía por completo, o casi.
Por otra parte, también nos da una perspectiva real de la capacidad (a veces da hasta miedo) que tiene internet y su buscador más conocido para conseguir resupestas.
Como se habrán dado cuenta, al final del texto a descubrir, hay un buscador específico para conseguir las respuestas. Si buscan directamente en él, se les abrirá otra página, lo que facilita las pesquisas mientras nuestra neurona (y perdonen que pluralice) sigue intentado recordar.
¡No se olviden de sus sugerencias! En la barra lateral, dentro del bloque Páginas hay un enlace llamado Envíar Textos (L.I.S.) específicamente diseñado a tal fin, para que sus aportaciones no aparezca publicadas y darle un poquito más de misterio al juego.
Si no recuerdo mal esta debe de ser la décima entrada de este “juego”… con razón dicen que el ocio es la madre de todos los vicios. Ya sabía yo que algún día podría echarle la culpa de todo a mi complejo de Edipo.
“el poema
es la única huella
que deja el homicida
en el lugar de los hechos
(la hoja en blanco
es un crimen perfecto)“

¡Ánimo, Detectives! Vigilen de cerca a estas perras negras que se cuelan por entre las rendijas del corazón.
Lágrimas de dinosaurio
jul 17
2009
“Cuando Lolita despertó, Julio, Tito, Juan José y René (desde acá) le daban la bienvenida al mundo de los imperecederos. Nosotros, desde aquí también, las gracias mirando un cielo repleto de nubes con forma de dinosaurio“
A Lolita Koch, In Memorian.
Sin duda mis dioses tienen patas, y muchos de ellos, desde hace tiempo y por culpa del “gran” Tito, patotas de dinosaurio. Años antes de que leyera esa famosa novela de Monterroso, Dolores Koch se empeñó en estudiar este tipo de texto que el tiempo (y otros estudiosos) se ha encargado de darle forma de género, hasta el punto de convertirse en una moda para nada pasajera.
Con más de un mes de retraso me entero de que Lolita decidió emprender su viaje de no retorno a este mundo que a veces pesa tanto. No me gustan las despedidas, pero no puedo dejar de pensar en sus seres queridos que tanto la echaran de menos, ni en ella que, seguramente, supo disfrutar de esta vida.
Me revientan las necrológicas y prefiero dar las gracias, simplemente. Sirvan estas letras para dar a conocer un poco más la labor investigadora e instigadora de esta mujer que fue pionera en el estudio del Microrrelato; autora imprescindible para todo aquel que quiera adentrarse en este género al que casi nunca le faltan palabras, las que me sobran a mí para decir Gracias.
Sorprendido gratamente por un cúmulo de coincidencias agradables desde mi llegada a la ciudad del surrealismo vivo, me choca encontrarme con esta noticia. Me queda la pequeña alegría de releer cada uno de sus textos, y de poder encontrarlo a la mano. No hay de otra.
Gracias, Maestra.
Tags: Lolita Koch, Microrrelatos, Minificción
Obras Púb(l)icas
dic 16
2008
El Mundo según Néstor
sep 27
2008
Cuando casi ha pasado un mes desde su inauguración no oficial, me decido a presentar en sociedad cibernética un blog que, por muchas razones —algunas más evidentes que otras— me toca, me llega, me mata y me da vida. Me mata porque, cada día que pasa… bueno, que te voy a contar que no sepas? Y con cada nueva palabra, con cada gesto de esos que se van pareciendo, es como si la primavera estuviera ahí, a la vuelta de la esquina.
Si alguien se acuerda de lo que pensaba, sentía o soñaba cuando tenía ocho años, que tire la primera piedra y no esconda la mano. Yo tengo un tímido, leve, traicionero indicio de esa época, y sé que, ya entonces, mi corazón estaba en juego, apostado a todo o nada. Y aquí seguimos, aún, todavía y hasta que haga falta, mientras la esperanza renazca en cosas así. Llámalo blog, llámalo como quieras, pero hazlo y no lo olvides.
He llegado a comprender, desde esos remotos ocho años (no ha pasado tanto, verdad?) algunas cosas. Casualmente, la mayoría de ellas son las mismas que me hacían y me han hecho vibrar siempre.
Que no somos el ombligo del mundo y que, puestos a escoger, casi que me quedo con el tuyo.
Que sí, que hay otros mundos y están en este, pero sobre todo dentro.
Que las manos están hechas para reconocer tocando y el corazón para ser manoseado impúdicamente.
Que a pesar y gracias a que hay (o miles o ninguna) una razón para estar vivos, y que cada quién le ponga el nombre que quiera, no estamos solos, y de cuando en vez nos viene bien ponernos en el pellejo del otro, y mirar a través de sus ojos.
Como te iba diciendo, como te iba amando…









11 comentarios