Ítaca Station
Nov 14
2009

Dejemos una cosa clara: Penélope era impúber. El tipo que se fue en el tren seguramente fue un pedófilo amigo de la familia de quién Pene —como le gustaba susurrarle en el oído— no tuvo más remedio que enamorarse.
A pesar de que eran otros tiempos, cuando su padres se enteraron de que aquellas tardes en que le daba clases de piano a su Pene se las pasaba leyéndole en alta voz las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y las desventuras de Peter Pan, empezaron a investigar y supieron que ni siquiera había acabado la carreta de solfeo.
Por eso el tipo no se fue en el primer tren que apareció en la estación: se fue justo en el que lleva a la prisión provincial. Pero eso Pene nunca lo supo. Ella se creyó todo eso de amor mío no me llores, volveré antes que y chalalá.
Tags: Amor, Microrrelatos, Minificción







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